Historias de Angeles ò Demonios Reales

ANGELES

Un día me encontraba cocinando, la temperatura estaba a unos 14 grados el clima, la casa estaba fría, ya que era de dos plantas, a mijo lo había dejado en la sala viendo la tv, le había puesto de esos overoles que se abrochan en la espalda, sus tenis bien amarraditos de sus agujetas, y su suéter afelpado.

Recuerdo que cocinaba un arroz, aun no le vertía el agua, y en eso vi a mijo en tan solo pañal, se paró por un lado mío y soltó la carcajada, estaba desnudo solo traía su pañal, yo reaccione histérica ya que el padece bronquios y temía que se me enfermara, -grite: “te quitaste la ropa” -nunca volteo a verme- solo le miraba su piel blanca y su cabecita con cabello negro intenso, agarre la sartén y la puse a un lado, mijo corrió al cuarto, entonces me fui detrás de él, llegue al cuarto y no lo vi, abrí el closet, y hasta me agache debajo de la cama y no había nada, las ventanas tenían seguro, y gritaba -donde estass, te vas a enfermar!!, y de pronto escuche la carcajada de mijo como se burlaba de mí, salgo del cuarto y él estaba mirándome, seguía en la sala sentado con la tele encendida, y se burlaba de mí él estaba con su ropa, overol, zapatos, suéter….

-¿Y el niño que corretee como loca pensando que era mijo?
-En ese momento me cayó el veinte, el overol tenia botones en la espalda él no podía desabrocharlos y los tenis menos ya que les hacía doble nudo.

Así siguieron pasando situaciones, incluso un día salí a tender la ropa de pronto volteo y estaba el niño parado a un lado mío en el pasillo trasero, escuchaba la carcajada y brincaba pues me sorprendía, volvía a voltear a buscarlo y ya no lo miraba.

Días después mi hermanito me empezó a contar que ahora se aparecían canicas en la casa de él, de pronto salían las canicas saltando de la nada, mama pensó que yo se las regalaba porque como él me había dicho que él siempre había querido unas canicas para jugar, a lo que le dije “que no”. Mi hermano estaba feliz y lo que hizo fue coleccionarlas.

Hace como dos meses llego una prima a vivir a nuestra casa, por lo que me fui al cuarto de mis hijos, mijo el mayor en una cama yo en otra con el más pequeño. Un día en la noche nos fuimos a dormir temprano, me prive de inmediato, de pronto sentí unas manitas cálidas que tocaban los dedos de mi mano que estaba del lado de la orilla de la cama, mijo dormía del lado pegado a la pared, en ese momento me moleste y pensé: “estos canijos se esperaron a que me durmiera y se pusieron a jugar o están con el celular”. En eso quise mover el brazo opuesto y sentí que mijo el pequeño dormía en el, entonces en la otra mano ¿quien me toca? -me pregunte- y de inmediato medio abrí los ojos y ya no pude abrirlos más, y vi a un pequeña niña, más bien sería una bebita de no más de 8 meses, blanca, con sus pelitos castaños, un vestidito tipo bata sin mangas, con un velito color perla, pero tirándole a blanco, brillaba la tela, y ella irradiaba luz, vi como muy entretenida acariciaba mis dedos, voltee a ver a mijo de reojo porque no me podía mover y mi hijo estaba boca abajo con el celular en la mano, quise hablarle para que la viera y solo balbucee no me dejo hablar, agarre fuerzas y balbuce su nombre lo más fuerte que pude, mijo de un salto brinco de la cama y encendió el foco, me dijo: “mami dijiste creo mi nombre dormida”, -y le pregunte: ¿viste la niña? -entonces sonrió y dijo ¿cual niña?- le dije: estaba en medio de la cama de los dos, no le tenía miedo pero quería que la vieras pero no pude hablar, creo que solo quería que la viera yo.

Mijo trato de convencerme de que estaba dormida y quizás la había soñado, a lo que le conté que lo vi estando con el celular chateando mientras la niña me tocaba, se sorprendió y afirmo que era verdad. Miramos el reloj y habían pasado unos 3 minutos después de medianoche, así que la hora en que me paso fue a las 12 de la noche. Esa vez corrí por nuestro gatito Silvestre que aún estaba vivo y lo acostó conmigo, ya que cuando abres portales de forma inconsciente puedes abrir puertas buenas tanto como puertas malas, ese día mí gato durmió en la cama, dormí tranquila.

Al siguiente día me dio un bajo repentino de azúcar, me tumbo todo el día, dure casi una semana que me sentía muy débil, ya que cuando ellos te tocan te absorben energía, ella era un angelito, creo que si me debilito porque absorbió energía de mi cuerpo, pero me imagino que también fue energía mala, resulto que me empece a hinchar completa de mi cuerpo, fue retención de líquidos por una minina infección, pero por ser diabética me afecto un poco, creo que si ella no hubiera hecho eso, a mí me hubiera esperado algo peor.

Hace un mes nuevamente estaba dormida, (mijo duerme en mi brazo del lado derecho pegado a la pared), yo a media noche no sé a qué horas me sentí cansada, primero, sentí como algo que me quiso absorber, como pude reaccione sin espantarme ya que ya se de lo que se trata, y abrí los ojos me voltee del lado contrario viendo hacia la cabecera de mijo y veo un pequeño niño de unos 4 añitos, le sonreí y cuando se dio cuenta que lo estaba viendo puso su carita de sorprendido y empezó a agacharse lentamente para esconderse bajo la cama, me acomode y seguí durmiendo, al día siguiente le platique a mi hermana, y recordando sus facciones se parecía como al de la película “Daniel el travieso”, su pelito lacio caído pero un castaño oscuro, una piel morena clara, ojos chiquitos nariz afilada, traía una playera blanca sin dibujos, cuello redondo, caímos en la conclusión que por el parecido era él bebe que había perdido años atrás mi hermana. Una semana antes mi hermana había visitado mi casa, lo curiosos fue que cuando lo vi miraba fijamente a mijo el mayor, esa vez recuerdo todos enfermamos de bronquitis menos él.

Add Comment